Colegios de ingeniería y arquitectura abordan con la comisionada del Gobierno los retos de la reconstrucción tras la DANA
El Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos ha participado en la reunión del Comité de Expertos para la reconstrucción de la DANA mantenida con la comisionada del Gobierno de España para la reconstrucción, Zulima Pérez, en un encuentro en el que también estuvo presente nuestro compañero, Roger Llanes.
En la reunión participaron, asimismo, representantes de los colegios de arquitectos, de ingenieros industriales, de ingenieros de telecomunicación y de ambientólogos. El de ingenieros de caminos no pudo asistir por un contratiempo de última hora. Buena parte de los asistentes forman parte, además, del espacio de reflexión y propuestas técnicas CATARSIS, surgido a partir del proyecto impulsado por el colegio de arquitectos, desde el que se viene trabajando en una visión multidisciplinar de la reconstrucción.
Estado actual de los trabajos y avance de las actuaciones
Durante el encuentro se expuso el estado actual de los trabajos que está desarrollando el Gobierno de España para la reconstrucción de las zonas afectadas por la DANA, así como el avance de las actuaciones y obras municipales ya previstas. Junto a ello, se abordaron también los nuevos retos que están emergiendo en esta fase, una vez superado el primer momento de emergencia y constatado que la nueva realidad del territorio exige respuestas más amplias y coordinadas.
Entre las necesidades identificadas se señalaron, entre otras, las relativas a vivienda, aparcamiento, gestión de residuos y, de manera muy destacada, la conveniencia de articular una planificación supramunicipal capaz de coordinar criterios, prioridades y soluciones a escala territorial.
COIAL: actuar sobre el conjunto del territorio
Desde el COIAL se insistió en una idea esencial: se han de ejecutar todas las infraestructuras necesarias, pero la reconstrucción no puede apoyarse únicamente en obras en los tramos urbanos o en intervenciones sobre el dominio público hidráulico. Resulta imprescindible actuar también sobre el conjunto del territorio para laminar, retener y ralentizar el agua desde cabecera y en aquellas zonas intermedias donde todavía es posible reducir caudales punta y tiempos de concentración.
En otras palabras, además de encauzamientos, desvíos y ampliaciones de capacidad, es necesario que todo el territorio forme parte de la solución. La gestión del agua, el acondicionamiento del medio, la ordenación de usos, la funcionalidad de los espacios agrarios, forestales y periurbanos y la integración de soluciones basadas en el comportamiento real de la cuenca deben incorporarse como piezas centrales de una estrategia de reconstrucción más eficaz y resiliente.
Creación de una oficina técnica multidisciplinar
En este contexto, una de las propuestas planteadas fue la creación, mientras se define y consolida una estructura estable de coordinación supramunicipal, de una oficina técnica multidisciplinar o comité de expertos al servicio de los ayuntamientos y de sus equipos técnicos. La finalidad de esta estructura sería aportar apoyo especializado allí donde los municipios no disponen de medios suficientes para afrontar, con la rapidez y la solvencia necesarias, problemas de gran complejidad técnica.
La propuesta no se plantea como un espacio de representación institucional, sino como un instrumento operativo compuesto por perfiles de alto nivel y especialización, capaces de orientar, analizar y ayudar a enfocar soluciones. Se apuntó, en este sentido, la conveniencia de incorporar conocimiento procedente de centros y organismos de referencia en ámbitos como la ingeniería, la edificación, la hidráulica, el drenaje, los regadíos, la gestión forestal, las telecomunicaciones o la evaluación territorial, de modo que los municipios cuenten con el músculo técnico que hoy, en muchos casos, les falta.
Necesidad de movilizar talento
Otro de los asuntos trasladados durante la reunión fue la necesidad de movilizar talento. Todos los sectores de la ingeniería vienen advirtiendo desde hace años de un déficit creciente de vocaciones y de profesionales cualificados, una cuestión que condiciona tanto la capacidad de respuesta inmediata como la sostenibilidad técnica de los grandes procesos de transformación. Aunque se trata de un reto que trasciende el ámbito concreto del comisionado, se subrayó la importancia de que las administraciones acompañen y refuercen los esfuerzos que realizan los colegios profesionales para atraer y consolidar nuevas vocaciones técnicas.
Finalmente, se puso de manifiesto la necesidad de abordar un cambio de mentalidad en el plano normativo y administrativo. La movilización de recursos económicos para la reconstrucción debe ir acompañada de un marco legal y procedimental que permita actuar con agilidad, seguridad jurídica y plena trazabilidad en el uso de los fondos públicos, evitando que la complejidad administrativa o la inseguridad interpretativa acaben frenando actuaciones que resultan necesarias y urgentes.
En este sentido, se defendió la conveniencia de revisar procedimientos y de estudiar fórmulas normativas específicas —incluyendo posibles instrumentos legislativos de emergencia— que, sin rebajar garantías, permitan eliminar bloqueos innecesarios y facilitar la ejecución de obras y mejoras esenciales para la recuperación del territorio.
Una mirada amplia, integradora y técnicamente solvente
La reconstrucción exige una mirada amplia, integradora y técnicamente solvente. Y en esa tarea, el conocimiento vinculado al territorio, al agua, a las infraestructuras rurales, a la funcionalidad del suelo, a la prevención, a la gestión ambiental y a la planificación resulta decisivo para anticipar riesgos, reducir vulnerabilidades y construir soluciones duraderas.
El COIAL reafirma así su compromiso con una reconstrucción útil, coordinada y basada en el conocimiento técnico, poniendo a disposición de las instituciones y de la sociedad la experiencia de una profesión habituada a trabajar en la interfaz entre territorio, infraestructuras, recursos naturales y servicio público.
