COIAL [CV+IB]01/04/2026

Un estudio sin precedentes del IVIA, liderado por la ingeniera agrónoma Ana Quiñones, analiza el impacto de la DANA en los suelos agrarios

Nuestra colegiada Ana Quiñones, que es también coordinadora del Programa Experto en Bioestimulantes y Biocontrol del COIAL, presentó ayer en Sueca el informe elaborado por el IVIA sobre el impacto de la DANA en los suelos agrarios de la Comunitat Valenciana, en un acto en el que también estuvieron presentes el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, el conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina y el director del IVIA, Alejandro Tena, también ingeniero agrónomo. El COIAL estuvo representado a través de su secretario técnico, Pepe Carbonell.

El trabajo, liderado por Quiñones, investigadora del IVIA, aporta una radiografía amplia del estado de los suelos tras las riadas. El estudio ha abarcado una superficie aproximada de 6.500 kilómetros cuadrados y se ha apoyado en el análisis de 537 muestras procedentes de 367 parcelas, con un total de 12.605 analíticas, con el objetivo de determinar el impacto de la DANA en la fertilidad del suelo. Puedes consultarlo aquí.

Según la información difundida durante la presentación, el estudio concluye que los suelos agrícolas afectados por la DANA mantienen su capacidad productiva, una conclusión que ayuda a entender mejor el comportamiento de parcelas que, pese a la dureza del episodio, conservan condiciones agronómicas favorables. Los avances informativos publicados este miércoles han incidido precisamente en esa idea: tierras muy castigadas por la riada mantienen intacta su fertilidad, lo que permite afirmar que siguen siendo óptimas para el cultivo y descartar cualquier atisbo de contaminación que pudiera afectar a la calidad de las cosechas que nos ofrecen. En palabras de nuestra colegiada, “nuestros suelos tienen un altísimo grado de resiliencia”.

Que una profesional como Ana Quiñones haya sido la encargada de presentar estos resultados tiene además un valor añadido para el COIAL. Su participación en este trabajo conecta de forma directa con la vocación del colegio de situar el conocimiento técnico en el centro de los grandes desafíos del sector agroalimentario. No hablamos solo de recuperar parcelas dañadas, sino de entender procesos complejos, traducir datos en decisiones y acompañar al sector desde la ingeniería agronómica. Se trata de un informe que no solo sirve para despejar dudas, sino que constituye una base de información sumamente válida para poder obtener el mejor rendimiento de nuestros suelos.