Turmetal: cuarenta años de estructuras a medida para un sector agroalimentario en transformación
Cuando Juan Pablo Tur habla de estructuras metálicas, no lo hace desde la teoría. Habla desde cuatro décadas de oficio, desde la experiencia de una empresa familiar fundada por sus padres que ha visto cómo el sector agroalimentario ha cambiado radicalmente su forma de construir, producir y crecer. Turmetal, empresa partner del COIAL, es hoy un ejemplo claro de cómo la especialización técnica, la capacidad de adaptación y la innovación aplicada marcan la diferencia.
La compañía trabaja en dos grandes ámbitos —estructura metálica y cubiertas—, pero su vínculo con el sector agroalimentario ha sido constante. Almacenes citrícolas, industrias de transformación, plataformas interiores y centros logísticos forman parte de un catálogo que ha evolucionado al mismo ritmo que las necesidades del mercado.
Infraestructuras agroalimentarias: de la nave estándar al proyecto singular
Durante años, el modelo dominante fue la nave industrial tipo: soluciones repetitivas, con escasa personalización y procesos bastante estandarizados. Ese escenario ha cambiado por completo. “Hoy prácticamente no hacemos naves industriales al uso”, explica Tur. El sector demanda estructuras ad hoc, diseñadas al milímetro para procesos productivos muy concretos.
En agroalimentación, esto se traduce en grandes luces, pocos pilares y cálculos estructurales muy específicos. Almacenes de manipulación de cítricos o instalaciones logísticas requieren espacios diáfanos, con libertad total para líneas de producción que cambian con rapidez. “Son estructuras singulares, muy diferentes a las industriales convencionales”, señala.
Además, el crecimiento ya no se produce tanto en superficie como en volumen y altura. Muchas industrias optan por elevar maquinaria y crear forjados intermedios que duplican el espacio útil sin ampliar la parcela. La estructura metálica permite esta flexibilidad con una precisión difícil de lograr con otros sistemas constructivos.