21/01/2026

Vicente Faro: “La formación especializada es lo que nos va a dar mejoras sustanciales en producciones”

La agricultura ecológica se enfrenta a un escenario cada vez más exigente, marcado por nuevas plagas, mayor presión climática y un marco normativo restrictivo que obliga a afinar al máximo las estrategias de manejo. En este contexto, la formación técnica especializada se convierte en un factor clave para garantizar la sanidad vegetal y la viabilidad de las explotaciones. Vicent Faro, presidente del Comité de Agricultura Ecológica de la Comunitat Valenciana (CAECV), analiza en esta entrevista la creciente demanda de técnicos cualificados en biocontrol, valora el acuerdo alcanzado con el COIAL para facilitar el acceso a formación avanzada y reflexiona sobre el papel del conocimiento, la investigación y el criterio agronómico en el futuro del sector.

¿Percibís desde el Comité una demanda creciente de formación técnica avanzada en biocontrol por parte de agricultores y técnicos?

Hay una gran demanda, porque los operadores que deciden hacer agricultura ecológica muchas veces lo hacen sin una formación adecuada, por lo que sí que necesitan personal técnico que les asesore y que esté bien formado, que no esté pensando en una forma de actuar paralela a la agricultura tradicional, sino en otra línea de trabajo. Para eso son necesarias formación específica y mucha investigación. Afortunadamente, tenemos organismos como puede ser el IVIA o Sanidad Vegetal, que trabajan en paralelo con el sector y que desarrollan una estrategia donde está muy presente el biocontrol, cada vez más necesario porque cada día las amenazas son peores. Y tenemos que tener unos cultivos muy preparados para resistir todo tipo de reveses, ya sean climáticos o sean de plagas y enfermedades que nos invaden.

El sector necesita técnicos formados que trabajen con una lógica distinta a la agricultura convencional

El CAECV ha llegado a un acuerdo con el Colegio de Ingenieros Agrónomos del Levante para ofrecer condiciones preferenciales de matrícula en su Programa experto en bioestimulantes y biocontrol a los técnicos que vigilan la sanidad vegetal de las explotaciones de cultivos ecológicos. ¿Qué valoración haces de este acuerdo?

Dentro de la formación de los ingenieros agrónomos, creo que esta área de conocimiento era una asignatura pendiente. Los ingenieros agrónomos tienen que decir mucho al respecto. Estamos viendo que los ingenieros agrónomos están aplicando técnicas de cultivo tradicional, técnicas de agricultura ecológica, porque realmente se han dado cuenta de que el beneficio es importante. Hacía falta una formación específica en esta línea de trabajo y creo que la formación en biocontrol que ofrece el COIAL es interesantísima y muy completa. Creo que va a poner ese puntito sobre la ‘i’ en una formación necesaria a día de hoy porque la demanda del sector pide técnicos, pide ingenieros agrónomos formados para tratar el biocontrol y utilizar el mínimo de productos de síntesis química para ejercer la mínima acción sobre el cultivo. 

¿Por qué consideras que la formación especializada en biocontrol es una inversión estratégica para el futuro del sector ecológico?

Yo diría que no solamente para el futuro del sector ecológico, sino para el sector agrario y ganadero. Porque la formación especializada es lo que nos va a dar mejoras sustanciales en producciones, ya que somos agricultores o somos ganaderos. Mejoras sustanciales en producciones con unos costos muy ajustados, porque somos agricultores, tenemos que conseguir rentabilidad en nuestros cultivos y tenemos que seleccionar buenas estrategias y aplicar planes muy controlados a nivel de insumos y de inputs para que esto sea rentable. Y no utilizar muchos recursos, porque al final eso no garantiza la rentabilidad, sino que tenemos que ajustar mucho los costes. Estamos en un mundo muy competitivo, tenemos pactos y tratados con otros países y con otros continentes que nos tienen que hacer ponernos las pilas. Para hacer nuestro sector rentable y competitivo hay que tener conocimiento y formación muy especializada, pero no solamente en biocontrol. La investigación también va ligada a todo esto.

No se trata de cambiar productos, sino de mejorar la sanidad y la resistencia del cultivo

¿Cómo describirías el momento actual de la agricultura ecológica en relación con el control de plagas y enfermedades?

El momento actual está muy claro porque, de hecho, desde el año 91 que tenemos reglamentación al respecto, la agricultura ecológica trabaja con varias premisas. Está regulada por la Unión Europea mediante el Reglamento 2018/848, que rige todos los procesos que se utilizan para certificar bio-eco-orgánico-ecológico o biológico, que son palabras protegidas. No podemos utilizar organismos modificados genéticamente ni productos de síntesis química y, evidentemente, trabajamos con todo tipo de seres vivos, ya sean microorganismos, sean insectos beneficiosos o derivados naturales, como extractos vegetales, para combatir las plagas y enfermedades de nuestro cultivo. También favorecemos la fertilización mediante estos productos. Siempre estamos innovando porque tenemos amenazas de introducción de plagas y enfermedades de otros países y de otros continentes, y eso nos lleva a que pensemos y digamos que hay que invertir muchísimo en investigación. Hay que hacer plantas muy resistentes y empezar a controlar a los depredadores, organismos y microorganismos beneficiosos para nuestros cultivos, que se tienen que adaptar tanto al clima como a estas plagas. 

El biocontrol está cada vez más presente en el discurso del sector. ¿Crees que se entiende realmente qué implica su correcta aplicación?

Creo que ha ocurrido un fenómeno interesante en toda la agricultura: se están reduciendo cada vez más productos que sean tóxicos, y en esa reducción de materias activas que estamos viendo que afecta a todo el sector, fundamentalmente en Europa, tenemos que buscar estrategias que sean compatibles con esta forma de trabajar. El biocontrol está presente en el sector ecológico desde antiguo, desde que estamos haciendo lucha biológica y abonados orgánicos para mejorar el suelo. Fundamentalmente nuestra labor es esa, mejorar el suelo y mejorar la sanidad vegetal. Podemos ser un referente para el sector: desde el año 1994, en la Comunidad Valenciana tenemos el Comité de Agricultura Ecológica, una entidad de derecho público que certifica nuestro trabajo. Desde el principio tenemos datos de todo el sector. ¿Quiere decir esto que lo tenemos controlado? No, quiere decir que tenemos que impulsar un conocimiento científico y, además, con una base de formación importante para que se aplique y que se utilice el biocontrol de una forma ordenada. La investigación y el estudio son los que van a mejorar el funcionamiento de estas herramientas. 

La rentabilidad del sector pasa por ajustar costes y aplicar estrategias bien fundamentadas

¿Cuáles son los errores más habituales que detectáis cuando se aplican estrategias de biocontrol?

Muchas personas empiezan a hacer agricultura ecológica pensando que simplemente van a cambiar marcas de productos pero van a seguir los mismos procesos. Y esto no es así. Primero, los procesos no son iguales. Segundo, tienes que trabajar la sanidad del cultivo. Tiene que ser un cultivo con una buena nutrición que le haga ser resistente y que no tenga carencias porque no tienes herramientas para luchar como en la agricultura tradicional. Tenemos que mejorar la salud y la sanidad de nuestros cultivos para trabajar. No se trata de un mero cambio de productos, sino que tienes que estar bien asesorado y has de tener buena una formación detrás.