COIAL [CV+IB]29/05/2026

De diagnóstico climático a decisiones técnicas: la lectura del COIAL ante el Parlament Balear

El COIAL, de la mano de su secretario técnico, Pepe Carbonell, llevó al Parlament la mirada del ingeniero agrónomo: convertir el diagnóstico del cambio climático en soluciones aplicables. Carbonell intervino tras las comparecencias de varios científicos en la misma comisión y propuso una lectura en positivo: el sistema agrario no como una víctima del clima, sino como una herramienta para protegerse de él.

Carbonell ordenó esa idea en torno a tres funciones que la agricultura cumple por el mero hecho de existir y de gestionar la tierra, y que conviene leer como un único sistema. La cubierta vegetal, regula la temperatura, el suelo, que bien estructurado, retiene el agua y resiste la erosión y el agua que, en una isla, obliga a cerrar el ciclo. Carbonell situó la depuración como el principio del retorno del agua, con la estructura agraria como vehículo que la devuelve al territorio mientras produce alimento y recarga los acuíferos. Agua, suelo y cubierta vegetal, insistió, son el mismo problema.

De ese encadenamiento sale una cadena de riesgos, pero también de oportunidades.

Por eso el COIAL situó la viabilidad económica como la pieza que sostiene a todas las demás. La agricultura balear compite mejor en el producto —vinos, aceites diferenciados, producto local— que en el volumen. La propuesta de Carbonell pasa por facilitar que las explotaciones diversifiquen ingresos y rentabilicen las externalidades positivas que ya generan —paisaje, ocio, experiencia gastronómica, energía—, un carácter multifuncional que ha de ser reconocida y promocionada.

El reparto de papeles que defendió se parece al de cualquier otra infraestructura del país: igual que la Administración construye carreteras, le corresponde proyectar los riegos de apoyo, las actuaciones en montaña y la recarga de acuíferos; a los agricultores y ganaderos, gestores del territorio, mantener su oficio con mentalidad de mercado. Sobre esa base, propuso un plan de aguas regeneradas para uso agrario con recuperación de nutrientes, un programa de aporte de materia orgánica que cierre el ciclo con la fracción orgánica municipal y los lodos tratados, la planificación de la discontinuidad del combustible con criterio agronómico y una extensión agraria reforzada y digitalizada.

La intervención dejó una imagen nítida de la profesión: capaz de leer un territorio como un sistema en el que agua, suelo, energía, vegetación, infraestructura y mercado deben funcionar de forma integrada, y de convertir un diagnóstico climático en decisiones técnicas viables. Esa es la ingeniería que el COIAL llevó al Parlament.

Puede verse la intervención completa aquí. La comparecencia fue recogida por Europa Press, que tituló con una de sus ideas centrales: si no hay rentabilidad, el territorio se abandona y queda sometido a riesgos.