Partners17/09/2020

El frío industrial es el procedimiento más seguro en la conservación de frutas y hortalizas

  • Uno de los sistemas que más se utiliza últimamente es el CO2 como refrigerante en sistemas transcriticos o subcriticos consiguiendo una eficiencia mayor de hasta 8 veces, que la de otros gases refrigerantes

Cuando no existe una infraestructura adecuada en la manipulación, procesamiento y almacenaje en la conservación de frutas y hortalizas, las pérdidas postcosecha llegan hasta el 30% en algunos países, dato altamente preocupante y que hace que reflexionemos sobre los sistemas más adecuados.

Debemos tener en cuenta que en el proceso de conservación intervienen diferentes factores como son el tipo de frutas, (climatéricas o no climatéricas), el transporte desde la recolección al lugar de almacenaje o las técnicas de conservación utilizadas.

Debido a la respiración de la fruta como elemento fundamental de sus cambios metabólicos y su posterior deterioro, debemos controlar de manera exhaustiva temperatura y humedad según las diferentes clases de frutas, recurriendo a cámaras herméticas de atmósfera controlada y renovación constante de aire. Estas cámaras regulan de forma controlada la respiración de la fruta a través de depuradoras de dióxido de carbono y de oxígeno, humidificadores, válvulas de depresión y sobrepresión y catalizadores de etileno para algunos tipos de fruta.

Otro factor importante en estos productos es el control de la disminución de agua, (que llevaría a una pérdida de peso y su deterioro), a través del control de la humedad y la circulación de aire.

Por tanto, el frío industrial es el procedimiento más seguro en la conservación de frutas y hortalizas, teniendo múltiples beneficios:

  • Aumenta la cantidad de producto con calidad que se mantiene en un estado optimo.
  • Retrasa la maduración y la senescencia (envejecimiento del producto)
  • Prolonga notablemente la vida del producto.

Nuestro partner Enfrio nos recuerda los diferentes sistemas de refrigeración industrial pudiendo clasificarlos en:

  • Sistemas Abiertos o Cerrados, dependiendo si el líquido refrigerante esta en contacto con el medio o circula por tubos cerrados.
  • Sistemas de refrigeración por aire o agua.
  • Sistemas directos o indirectos según el número de intercambiadores de calor que se utilizan.
  • Los principales fluidos son el amoniaco, el glicol y el dióxido de carbono combinándose como primarios o secundarios entre ellos.