08/03/2024

Especial sequía (II): Hay que acometer mejoras en todos los tipos de infraestructuras de regadío

En esta segunda entrega sobre la sequía, analizamos con colegiados y partners el listado completo de mejoras que se pueden acometer para mejorar la lucha contra la sequía. Desde lo más general a lo particular, de las grandes infraestructuras a los sistemas de ahorro de agua, todas las infraestructuras de riego tienen margen de mejora. Y es posible actuar en todos los eslabones de la cadena.

José Manuel Delgado de Molina: “Debemos dejar de pensar en la sequía como una anomalía temporal climática”

Empezamos el recorrido de este reportaje con José Manuel Delgado de Molina, ingeniero agrónomo especialista en infraestructuras hídricas, que nos da una visión global de la sequía desde el punto de vista de la planificación: “Debemos dejar de pensar en la sequía como una anomalía temporal climática, puesto que cuando esa anomalía genera deterioros irreversibles sobre el medio natural y sobre las masas de agua hemos de trabajar con el concepto de situación de escasez estructural”.

Delgado de Molina pone encima de la mesa una cifra: “Según estimaciones, la región Mediterránea enfrenta las mayores pérdidas con un máximo de 1.500 M € anuales en España a causa de la sequía”. Y recuerda que la Directiva Marco del Agua “ya estableció la necesidad de contar con Planes Especiales de Sequia (PES)”. En su opinión, los PES no son suficiente, “pues actúan sobre medidas puntuales y temporales cuando se producen situaciones de sequía prolongada asociadas a la disminución de precipitación y de los recursos en régimen natural y sus consecuencias o cuando se produce la escasez coyuntural, asociada a problemas temporales de falta de recurso para la atención de las demandas de los diferentes usos socioeconómicos del agua”.

Este ingeniero agrónomo advierte de que queda fuera del ámbito de los PES “la escasez estructural”, producida cuando estos problemas son permanentes y, por tanto, “deben ser analizados y solucionados en el ámbito de la planificación general”. Por ello, “es necesario planificar, proyectar, valorar y financiar las obras necesarias para salir de la escasez estructural, tareas que corresponden al Estado”. Es aquí donde surge “el problema de la territorialidad y del alineamiento doctrinal: ¿dónde hay recursos para ceder, o qué origen alternativo pueden tener los recursos ante la negativa a una cesión?”.

Delgado de Molina aborda otra cuestión que ya hemos tratado en esta serie de artículos sobre la sequía, que es el origen alternativo de los recursos: “La agricultura, principal usuario de los recursos, ha pasado de mirar de reojo y de manera dubitativa a la reutilización de las aguas de EDAR a hacerlo con ansia de obtención.  Lo mismo está ocurriendo con la desalación, si bien, en este caso y en algún otro de aguas regeneradas, los costes de generación no son asumibles”.

Y vaticina que será necesario “sufrir más y durante más tiempo la sequía para que la planificación hidrológica sea por fin consensuada, técnica y económicamente, al margen de percepciones doctrinales y subjetivas”. 

Santiago Guillem: “Se está obviando una solución que ayudaría a gestionar la escasez, que son los microtrasvases”

Santiago Guillem es doctor ingeniero agrónomo y profesor del Departamento de Ingeniería Cartográfica de la ETSIAMN de la UPV. Además, ha redactado y ejecutado una gran cantidad de proyectos de riego. Nos lanza una propuesta, a la que lleva años dando vueltas en su cabeza: “Se está obviando una solución que ayudaría a gestionar la escasez, que son los microtrasvases”. E inicia su razonamiento. “¿Cuántas comunidades de regantes hay? Muchas, y sus redes prácticamente se tocan. Añadiendo unos pocos metros de canalización, entre muchas de ellas se podrían enlazar las redes. Imaginemos que se pudieran enlazar todas: donde hiciera falta se podría llegar, porque siempre sobra agua en algún lado. Es una solución económica y es un paso más, siempre que las confederaciones no se opusieran a trasvasar aguas y los regantes quisieran entrar en este juego, que además se podría convertir en una posibilidad de diversificar riesgos. Necesitamos más redistribución; ya tenemos todos los deberes hechos, somos capaces de pasar de un lugar a otro”.

Este ingeniero agrónomo subraya otras ventajas de los microtrasvases: “Se trata de una solución muy barata desde el punto de vista de la inversión. Y permitiría un mejor aprovechamiento del agua por ejemplo de las depuradoras como la de Alboraya, que vierten directamente al mar”. Además, asegura que en Valencia “hay zonas que están bien de reservas. Aún hay sociedades que está regando de fuentes naturales que manan todo el año y con excedentes mal distribuidos por falta de conexiones entre las infraestructuras hidráulicas colindantes.

Por eso, pide que se trabaje en común: “Si las confederaciones no pusieran trabas, si la Generalitat Valenciana hiciera esas pequeñas inversiones y las comunidades de regantes firmaran acuerdos, la idea podría salir adelante. Pero para conseguirlo hay que salir de la zona de confort e ir a pelear, negociar y convencer de las oportunidades que se destaparían para las comunidades de regantes. Si viniera una sequía pertinaz y profunda, estoy seguro de que se pondrían de acuerdo en tres segundos”.

 

Vicente Agustín Martínez Bellver: “Se debe buscar una solución integral”

Vicente Agustín Martínez Bellver es un ingeniero agrónomo de ejercicio libre, proyectista y director de obra en el ámbito de los regadíos. Para empezar, hace una distinción geográfica: “Depende de zonas; hay zonas que sí tienen carencia de agua, tanto en cantidad como en calidad. Por mi experiencia, creo que se debe ir a una solución integral”.

La fórmula de la solución integral, según Martínez Bellver, tiene varias partes: “Es bueno explotar el recurso de unas zonas en otras, es decir, los trasvases, pero también tenemos las desaladoras, a las que no tenemos por qué renunciar. En otras zonas, el recurso puede ser explotar los acuíferos. Todas son soluciones técnicas válidas y que no se deben rechazar de entrada por cuestiones políticas o de territorios. Debemos buscar la solución óptima aprovechando todas las herramientas”.

Aun así, este especialista en riegos asegura que hay que acometer “obras de reforma y mejora de la red en alta o de transporte, que en muchos casos se encuentra muy envejecida. Se ha conseguido hacer un buen trabajo modernizando regadíos, pero aún hay muchas comunidades con mucho territorio por iniciar el proceso de modernización. En otras se llevó a cabo hace ya décadas y se encuentra muy por debajo de la eficiencia que permiten los sistemas actuales. La correlación de la rentabilidad de los modernos sistema de riego con el coste de la energía también es un asunto que resolver.”

Para Martínez Bellver “hay mucho trabajo por hacer, que deben liderar las administraciones. Se dispone de la ventaja del ‘saber hacer’ adquirido durante el proceso de modernización del regadío por parte de las entidades de riego, administraciones, técnicos y empresas, pero queda la incógnita de si las inversiones estarán a la altura, dada la crisis de rentabilidad del sector primario y el encarecimiento de la construcción en los últimos años”.

Regaber: “La tecnología no es un gasto, es una inversión”

Como reflexión sobre las implicaciones de la sequía, nuestro partner Regaber subraya que las tecnologías adecuadas nunca son un gasto, sino una inversión a futuro que nos ofrece un retorno económico, además de situarnos en el marco de los requerimientos normativos.

Por eso, recomienda a quienes cultivan la tierra que estén abiertos a probar nuevas tecnologías y nuevas técnicas de cultivo, puesto que la agricultura se encuentra en un punto de inflexión y de cambios al que todos los que trabajamos en el sector nos tenemos que adaptar para mejorar.

Para Regaber, la lucha contra la sequía es un reto más, en el que hay que seguir innovando y poniendo todos los medios y las tecnologías para aprovechar cada gota de agua. Con más de 40 años de experiencia en el mundo del riego, este partner nos ha hecho un listado con diversas tecnologías para contribuir a un uso más eficiente del agua y, por lo tanto, contribuir a una agricultura más sostenible en tiempos de sequía:

Riego por goteo: Es el sistema de riego por excelencia para el ahorro de agua. Aplica el agua justo en la zona de las raíces, lo que disminuye la evaporación y, además, hace más eficiente la aplicación del agua. Permite un riego y una fertirrigación de precisión.

Monitorización de la humedad en el suelo: La instalación de sondas de medición de la humedad en el suelo es una de las tecnologías fundamentales para optimizar el riego, ajustando tiempo y frecuencia de riego a las necesidades de cada fase del cultivo.

Herramientas digitales de ayuda a la toma de decisión: Además de la monitorización de la humedad, disponemos de otras herramientas de digitalización tales como los sistemas de telegestión o una plataforma de gestión de fincas agrícolas que aprovecha la inteligencia artificial y los algoritmos predictivos que optimizan el riego, asegurando que los cultivos reciben la cantidad adecuada de agua en el momento justo.

Automatización integral de canales de riego: El transporte y distribución de agua mediante canales es todavía una asignatura pendiente en cuanto al aumento de su eficiencia. Los volúmenes transportados mediante canales son altísimos y conseguir un porcentaje de mejora en la eficiencia representa grandes cantidades de agua que no se pierden por ejemplo por derrames al final de la red de canales.

Hermisan: “Medir y optimizar para minimizar el consumo”

Los responsables de nuestro partner Hermisan confiesan que el ahorro de agua está en su ADN, pero siempre supeditado a que el rendimiento máximo del cultivo es su objetivo final. Afirman que el riego por goteo es visto como la “máxima” expresión del ahorro de agua y que con la expansión de este sistema se eliminaban las pérdidas en su transporte y se maximizaba la eficiencia de riego respecto a los sistemas anteriores.

No obstante, hoy se han desarrollado herramientas para avanzar un paso más en la eficiencia de los sistemas de riego. Se trata de medir y de optimizar para minimizar ese consumo. Todo ello, cubriendo las necesidades de cada cultivo en cada una de las fases del mismo.

Esas herramientas son las estaciones meteorológicas y las sondas de medición de humedad del suelo, que se operan a través de software de control del riego y permiten calcular y registrar la ETo, el DPV y el grado de humedad del suelo. Herramientas que permiten al técnico director de la explotación poder tomar decisiones exactas de cuándo y cuánto regar cada día su cultivo.

Como ingenieros, desde Hermisan se niegan a admitir que faltan recursos hídricos; lo que falta es la voluntad de solucionar ese déficit. Técnicamente la solución es muy fácil: la tecnología del riego tiene que buscar la maximización de la producción de cada cultivo, tanto en cantidad como en calidad, lo cual está reñido con las limitaciones de agua.

Riegos POUS: “Conseguir la mayor eficiencia hídrica dentro de una instalación de riego”

Riegos Pous apuesta por conseguir la mayor eficiencia hídrica dentro de una instalación de riego. Para ello dispone de tecnología punta dentro del sistema de filtrado, que permite hacer menos limpiezas de filtros cada riego, lo que posibilita ahorros de agua. En los emisores de riego proponen la utilización de autocompensantes para asegurarse de que todos los emisores tienen el mismo caudal sin desaprovechar agua.

Hidroten: “La importancia de minimizar las fugas en las instalaciones de riego”

Para nuestro partner Hidroten, cuando se trata de abordar la escasez de agua es fundamental considerar tanto los aspectos estructurales como los coyunturales para asegurar una gestión eficaz de los recursos hídricos y prevenir posibles crisis. Uno de los principales consejos que brindan es la importancia de minimizar las fugas en las instalaciones de riego.

Además, enfatizan la necesidad de contar con enlaces de reparación eficaces y rápidos para abordar cualquier eventualidad en las tuberías de riego de manera oportuna y eficiente, evitando desperdiciar recursos valiosos. Y destacan la importancia de una gestión óptima del agua mediante la monitorización de válvulas de bola y mariposa. Estas tecnologías permiten un control preciso del flujo de agua, facilitando una distribución eficiente y equitativa de los recursos hídricos.

La mayor garantía para el aprovechamiento del agua es la durabilidad de los productos instalados y que estos sean fáciles de sustituir en caso de posibles averías.

Mapei: “Limitar las pérdidas de agua”

Nuestro partner Mapei aporta soluciones para impermeabilizar los elementos de contención de agua. Sus soluciones tanto en obra nueva como en instalaciones ya construidas pueden minimizar las pérdidas de agua, con lo que se consigue una optimización de instalaciones. La tecnología actual permite actuar en obras instalaciones existentes sin necesidad de vaciar el depósito, así que el ahorro viene por dos vías, la primera es que se deja de perder agua y la segunda es que no se pierde el agua almacenada.