Partners03/07/2026

Europa simplifica la edición genética vegetal y abre una nueva etapa para la mejora de cultivos

La aprobación europea del nuevo Reglamento sobre nuevas técnicas genómicas supone un cambio importante para la investigación y la mejora vegetal. El nuevo marco distingue por primera vez entre las modificaciones genéticas comparables a las que podrían obtenerse mediante métodos convencionales y aquellas de mayor complejidad, que continuarán sometidas a controles similares a los aplicados a los organismos genéticamente modificados.

SynTech Research Group, empresa partner del COIAL, considera que esta diferenciación puede reducir las barreras que durante años han frenado el desarrollo de nuevos cultivos en Europa. La compañía prevé un aumento de los proyectos relacionados con variedades más resistentes, eficientes y adaptadas a las nuevas condiciones climáticas.

Una regulación que frenaba la innovación

“Hasta ahora, la legislación europea trataba prácticamente todas las plantas obtenidas mediante edición genética bajo el mismo marco regulatorio que los organismos genéticamente modificados clásicos”, explica Mariano Battista, director global de Semillas y Rasgos en SynTech Research Group.

Según el responsable de la compañía, esta situación obligaba a afrontar procedimientos especialmente exigentes incluso cuando las modificaciones introducidas eran muy pequeñas. “Esto implicaba procesos de evaluación, autorización y trazabilidad largos, complejos y costosos, incluso para cambios que podrían haberse obtenido de forma natural o mediante mejoramiento convencional”, señala.

Battista sostiene que este modelo ha tenido consecuencias directas sobre la actividad investigadora y empresarial. “En la práctica, esta situación ha limitado fuertemente la inversión, la investigación y el desarrollo de productos basados en nuevas técnicas genómicas dentro de Europa”, afirma.

Dos categorías para diferenciar las modificaciones

El nuevo reglamento establece dos categorías principales. Las plantas NGT-1 son aquellas que presentan modificaciones equivalentes a las que podrían producirse de manera natural o mediante técnicas tradicionales de mejora vegetal. Las NGT-2, por el contrario, incorporan cambios de mayor complejidad y continuarán sometidas a evaluaciones y procedimientos regulatorios más exigentes.

“El nuevo reglamento introduce un cambio importante al diferenciar las plantas con ediciones equivalentes a las que podrían obtenerse mediante mejoramiento tradicional de aquellas con modificaciones más complejas”, explica Battista.

La principal novedad se encuentra en el tratamiento de las plantas NGT-1, que podrán seguir un procedimiento más sencillo una vez comprobado que cumplen los criterios establecidos. “En línea con lo que ya ocurre en varios países de América, Asia y Oceanía, las NGT-1 pasan a ser tratadas esencialmente como variedades convencionales, bajo un régimen regulatorio mucho más simple”, añade.

Este cambio de enfoque permitirá evaluar las plantas por las características finales que presentan y no únicamente por el procedimiento técnico utilizado para desarrollarlas.

Menos costes y plazos regulatorios

Para SynTech, la reducción de la carga administrativa puede facilitar la puesta en marcha de nuevos programas de mejora vegetal y ampliar el número de empresas y centros de investigación capaces de participar en ellos.

“La principal consecuencia es una reducción considerable de los costes y plazos regulatorios, lo que ya está impulsando un fuerte crecimiento de la investigación y el desarrollo en numerosos cultivos y caracteres”, señala Battista. La compañía ya está percibiendo el aumento del interés en torno a estas herramientas. “En SynTech estamos viendo una ola de proyectos y consultas”, afirma el director global de Semillas y Rasgos.

Las nuevas técnicas genómicas pueden utilizarse para desarrollar variedades con mayor resistencia a enfermedades, sequías o temperaturas extremas, así como cultivos que aprovechen mejor los recursos disponibles. Sin embargo, SynTech advierte de que el impacto completo de la nueva regulación no se trasladará de manera inmediata al campo o al mercado.

Un potencial que necesitará tiempo

“Es previsible que los productores y consumidores comiencen a ver los primeros resultados de este impulso en relativamente poco tiempo. Sin embargo, el potencial máximo de estas herramientas tardará años en materializarse”, advierte Battista.

El responsable de SynTech también señala que las posibilidades de las NGT-1 son más limitadas que las de otras técnicas capaces de introducir cambios genéticos más amplios. “Durante bastante tiempo es probable que los avances derivados de las NGT-1 tengan un impacto más limitado que el alcanzable mediante NGT-2 o algunos OGM clásicos, que permiten modificaciones de mayor alcance y complejidad”, explica.

La nueva regulación abre, por tanto, una etapa de mayores oportunidades para la innovación vegetal en Europa, aunque su desarrollo exigirá investigación, ensayos y capacidad técnica. El cambio no garantiza resultados inmediatos, pero elimina una parte importante de los obstáculos que hasta ahora dificultaban convertir los avances científicos en nuevas variedades útiles para el sector agrario.