La red invisible del COIAL que une a profesionales y empresas
Elena Mansilla, ingeniera agrónoma especialista en seguridad alimentaria, llevaba 23 años auditando empresas de fuera hacia dentro. Cuando decidió volver al COIAL y utilizar su bolsa de trabajo, encontró una oportunidad casi inmediata en Sourcing Logistics. La empresa, que acudía por primera vez al colegio para cubrir un puesto especializado, no publicó la oferta en ningún otro portal. En tres semanas había encontrado a la candidata que necesitaba.
Hay redes que no siempre se ven, pero que existen. Se construyen durante años, en reuniones, jornadas, colaboraciones, conversaciones entre compañeros y recomendaciones que pasan de una empresa a otra. Son relaciones profesionales, sí, pero muchas veces acaban teniendo también un componente humano: alguien que conoce a alguien, alguien que confía en un criterio, alguien que sabe dónde acudir cuando necesita un perfil muy concreto.
El COIAL es una de esas redes. Una estructura discreta, pero sólida, que une a ingenieros agrónomos y empresas mucho más allá de los trámites colegiales. A veces está presente en una jornada técnica o en un servicio concreto. Otras veces funciona de manera más silenciosa, a través del boca a oreja y de la confianza acumulada alrededor de una profesión.
Eso fue lo que ocurrió con Elena Mansilla y Sourcing Logistics. Una ingeniera agrónoma se recolegió en un momento de cambio profesional. Una empresa necesitaba reforzar su departamento de calidad. Alguien del entorno empresarial recomendó acudir al colegio. Y el COIAL fue capaz de poner en contacto a dos partes que se entendieron prácticamente desde el principio.
Volver al colegio en un momento de cambio
Elena ya había estado colegiada en una primera etapa, aunque después se dio de baja. Trabajaba por cuenta ajena y no veía entonces una necesidad inmediata de mantener la colegiación. Sin embargo, en octubre del año pasado, ante la previsión de cambios profesionales, decidió volver al COIAL.
La decisión tenía un sentido práctico, pero también profesional. Como autónoma, sabía que los servicios del colegio le eran muy útiles, y la bolsa de trabajo era uno de ellos. En cierto modo, volvía al espacio común de la profesión justo cuando podía necesitarlo. A finales de mayo consultó las ofertas disponibles y encontró una que encajaba con lo que llevaba tiempo imaginando: trabajar dentro de una empresa, aplicar lo aprendido en más de dos décadas de auditorías y ayudar a mejorar los sistemas desde el día a día.
«Siempre he echado en falta poder trabajar en una empresa y aplicar lo que aprendo en las auditorías, pero desde dentro: poder ayudar a las empresas a mejorar. Vi este trabajo en la web del colegio y todos los conocimientos que necesitaba para hacerlo los tenía por mi experiencia como auditora, así que decidí enviar mi candidatura», explica. Era la primera vez que buscaba activamente empleo. Y fue la única entrevista que hizo.
Una recomendación que nace de la confianza
Sourcing Logistics, empresa comercializadora de frutas y hortalizas que opera tanto en España como en terceros países, recurrió al COIAL por primera vez. Alguien de su entorno empresarial les recomendó hacerlo. Ahí aparece una de las claves de esta historia: cuando una empresa necesita un perfil agronómico cualificado, el colegio aparece como una referencia natural.
Cinthia Valenzuela, directora de recursos humanos de Sourcing Logistics, recuerda la impresión que causó el currículum de Elena desde el primer momento. «En cuanto lo vio, mi director detectó trayectoria, experiencia y conocimiento: alguien ya curtido en el terreno», cuenta.
Cuando el entendimiento llega rápido
La entrevista de Elena fue la tercera del proceso. Aunque la empresa hizo alguna más, la decisión estaba prácticamente tomada. Habían encontrado una profesional que entendía el trabajo desde el primer minuto.
Elena sabía lo que necesita una empresa sometida a auditorías exigentes. Sourcing Logistics sabía que necesitaba a alguien capaz de reforzar su sistema de calidad sin empezar desde cero. Y el COIAL había servido como nexo entre una colegiada con una trayectoria muy concreta y una empresa que buscaba precisamente ese conocimiento.
Ese es uno de los valores más importantes de una red profesional: reducir la distancia entre quien busca talento y quien puede aportarlo. No se trata solo de cruzar una oferta con una candidatura, sino de crear las condiciones para que el encuentro tenga sentido.
«Un servicio de diez»
Cinthia valora especialmente el trato recibido por parte del colegio y el rigor del proceso, también en aspectos como la protección de datos de los candidatos. «La persona que nos atendió fue muy amable, muy atenta, estuvo dispuesta a ayudarnos en todo y fue muy profesional. En tema de protección de datos tuvieron muy en cuenta cosas que en otras empresas no están teniendo en cuenta. Así que un servicio de diez», resume.
El proceso completo, desde que la empresa se dio de alta en la bolsa hasta que encontró a su candidata, duró tres semanas. Todas las entrevistas se realizaron con perfiles remitidos por el COIAL.
Un acuerdo hecho a medida
La incorporación de Elena tenía, además, una particularidad. Ella quería conservar su cualificación como auditora. Para mantenerla necesita realizar un número mínimo de auditorías al año, y eso exigía disponibilidad. «Le propuse a la empresa un contrato a tiempo parcial para poder ayudarles dos días a la semana y el resto poder hacer las auditorías que necesito. A la empresa le pareció perfecto», recuerda. Cinthia lo confirma: «El arreglo fue conveniente para las dos partes y facilitó una incorporación que, de otro modo, habría sido más difícil de cerrar presupuestariamente».
En Sourcing Logistics, Elena no audita externamente. Su función es ayudar a mantener el sistema de calidad interno y gestionar las auditorías a proveedores. Trabaja, como ella misma dice, «en el otro lado». Y eso tiene un valor especial: sabe qué van a buscar los auditores porque ella misma ha ocupado ese lugar durante décadas. «Tengo que ayudarles a que el sistema de seguridad alimentaria que tienen y sus proveedores cumplan con las normas. Por eso les interesaba mi perfil: yo sé lo que se pide, lo que piden los clientes», explica.
Su incorporación muestra también la amplitud de la ingeniería agronómica en el sector agroalimentario. Detrás de una fruta o una hortaliza que llega al mercado hay producción, proveedores, logística, normativa, seguridad alimentaria, certificaciones y clientes cada vez más exigentes. En ese recorrido, el conocimiento técnico de los ingenieros agrónomos permite unir muchas piezas que no siempre se ven, pero que son imprescindibles.
El poder del grupo cuando hace falta
La historia de Elena Mansilla no habla solo de una oferta de empleo cubierta con éxito. Habla del poder de pertenecer a una comunidad profesional que está ahí incluso cuando no se ve. Una comunidad que se activa en momentos concretos: cuando una empresa necesita encontrar a la persona adecuada o cuando una colegiada busca una nueva oportunidad.
Esa es una de las formas más valiosas de definir al COIAL: una red de ayuda profesional. Un espacio común donde los ingenieros agrónomos encuentran servicios, pero también respaldo, oportunidades y vínculos. Una estructura invisible que une a personas y empresas alrededor de una misma profesión.
Si no estás colegiado ¡COLÉGIATE!