Partners21/03/2019

Riego por goteo en hortícolas: ahorro de agua y ahorro de energía

En el Día Mundial de Agua nuestro partner Regaber “trabajamos para que los sistemas de riego sean soluciones cada vez más eficientes, mejoren la productividad de la agricultura y contribuyan a la mejora del medio ambiente”

El agricultor profesional y, cada vez más, el pequeño agricultor está cada vez más concienciado en el uso de las últimas tecnologías en sistemas de riego. Sistemas de baja presión y de alta eficiencia.

Para los cultivos hortícolas se recomienda el uso de goteros de bajo caudal. Con los caudales bajos el agua se distribuye de forma más horizontal en el terreno, por lo que se obtiene un mayor diámetro de suelo mojado y, por lo tanto, una mayor disponibilidad de agua en las raíces en las capas más superficiales, que es donde necesitan el agua los cultivos hortícolas. Un caudal mayor significa una aplicación más rápida del agua y por lo tanto una percolación más rápida hacia las capas profundas.

Los bajos caudales también evitan la saturación del suelo, con lo que se consigue un suelo más aireado y con mayor presencia de oxígeno. Otra de las ventajas de los goteros de ultrabajo caudal es que se necesitan menores diámetros de tubería de suministro a la parcela y también menor diámetro de cualquier elemento hidráulico como filtros, válvulas, contadores, etc. Asimismo menor potencia de bombeo, al ser el caudal instantáneo menor.

En cultivos hortícolas se lleva muchos años utilizando el riego por goteo en las zonas típicamente hortícolas del mediterráneo y sur de España. El extendido y la recogida de la tubería se mecaniza mediante aperos que se acoplan al tractor y van enrollando, limpiando y tensando la tubería para poder almacenarla correctamente para la campaña siguiente. El material de estas tuberías es lo suficientemente flexible para permitir esta acción y lo suficientemente resistente para poder ser utilizado durante varios años.

El riego por goteo es el sistema más eficiente para todo tipo de cultivos. Este sistema de riego aplica el agua de forma localizada justo en la zona de las raíces, que es dónde la planta la necesita. Además, con el riego por goteo nos podemos beneficiar de la aplicación del abono junto con el agua, también de forma localizada, lo que implica un mayor aprovechamiento de los nutrientes por parte de la planta y evita pérdidas de abono en el terreno en profundidad.

En cuanto al ahorro de agua, los datos que se han ido recopilando a nivel mundial indican que los sistemas de riego por goteo ahorran entre un 30 y un 60 % de agua respecto a los sistemas como aspersión o riego a manta. Esto, unido al ahorro de energía que supone la baja presión de funcionamiento respecto a otros sistemas a presión, tiene como consecuencia que la superficie en riego por goteo siga creciendo año tras año en todas las zonas y para todo tipo de cultivos.