Partners19/06/2026

Después del tratamiento

Cuando un ingeniero agrónomo prescribe un fitosanitario, cierra un plan de fertilización o supervisa el uso de semillas tratadas, su intervención técnica no termina con la aplicación del producto. El envase vacío que queda sobre el suelo de la explotación —el bidón del herbicida, el saco del fertilizante, el envase del bioestimulante— forma parte de un sistema legal y ambiental que la Responsabilidad Ampliada del Productor atribuye a quienes ponen esos productos en el mercado. Gestionar ese residuo de forma correcta es también responsabilidad profesional. SIGFITO, partner del COIAL, es el operador que lleva más de un cuarto de siglo resolviendo ese problema a escala nacional.

Un mecanismo legal hecho operativo

La Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) es un principio que la Unión Europea incorporó a su legislación de residuos y que obliga a los fabricantes y envasadores a hacerse cargo del ciclo de vida de sus envases, incluida la recogida y valorización una vez que han llegado al usuario final. Para cumplir esa obligación de forma colectiva, el sector agropecuario cuenta desde hace más de dos décadas con SIGFITO Agroenvases, un Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP) autorizado a nivel nacional.

SIGFITO es una sociedad limitada sin ánimo de lucro integrada por las principales organizaciones representativas del sector: la Asociación Española de Fitosanitarios y Sanidad Ambiental (AEFISA), la Federación Española de Distribuidores para la Protección Vegetal (FEDISPROVE), Cooperativas Agro-Alimentarias de España, la Asociación Nacional de Obtentores Vegetales (ANOVE), la Asociación Comercial Española de Fertilizantes (ACEFER) y otras entidades sectoriales. Ningún socio obtiene beneficio económico del sistema; los recursos se destinan íntegramente a financiar la recogida y el tratamiento de los residuos.

El catálogo de envases que gestiona

El ámbito de actuación de SIGFITO abarca prácticamente todos los materiales de envase que circulan por una explotación agropecuaria. El sistema recoge envases de fitosanitarios, fertilizantes, bioestimulantes, nutricionales, abonos, semillas y semilleros, así como trampas de captura de insectos. La cobertura se extiende también al sector ganadero: envases de producto veterinario y de alimentación animal. Y los fabricantes pueden adherir igualmente sus envases secundarios y terciarios —film de plástico, flejes, cajas de lote y palets—, lo que convierte a SIGFITO en el gestor de prácticamente la totalidad del residuo de envase que genera la actividad agropecuaria y forestal en España.

Una vez recogidos, los envases plásticos se lavan y trituran para convertirlos en granza, materia prima para la fabricación de objetos plásticos de uso industrial. Los residuos de papel y cartón se destinan a la obtención de energía. El material no se limita a salir del ciclo ambiental: entra en la economía circular con un destino definido.

Los datos de una red nacional

SIGFITO, cerró 2025 con un total de 6.720 toneladas de envases agropecuarios gestionados en todo el país, consolidando así su papel como actor clave en la economía circular del sector.

Esta cifra representa un incremento del 37,3 % respecto al ejercicio anterior, cuando se gestionaron 4.894 toneladas. En términos absolutos, agricultores y ganaderos reciclaron a través del sistema 1.826 toneladas más que en 2024.

Estos resultados reflejan el creciente compromiso del sector agropecuario con la correcta gestión de los residuos y ponen de manifiesto el avance hacia modelos de producción más sostenibles y responsables con el entorno.

Una nueva etapa en el marco regulatorio europeo

SIGFITO afronta un momento de consolidación y renovación. La organización ha actualizado su identidad corporativa y trabaja en ampliar tanto el número de empresas adheridas como la densidad de la red de puntos de recogida, con el objetivo de acortar la distancia entre el residuo que genera la actividad agropecuaria y el punto donde puede gestionarse correctamente.

Al mismo tiempo, el marco regulatorio europeo sobre la RAP está en evolución, y el sector agropecuario participa activamente en ese debate. La presencia de SIGFITO en foros como Conama 2026 —la cumbre ambiental de referencia en España, prevista para finales de año— refleja la voluntad de la organización de contribuir a la definición de los estándares técnicos y operativos que fijarán las reglas del sector para la próxima década.