11/10/2019

ESPECIAL| Expertos independientes y partners del COIAL valoran los efectos del DANA y proponen estrategias de recuperación

Tras los acontecimiento vividos y después de duros días de trabajo queremos dar voz a expertos independientes y a nuestros partners para que a través de su know how puedan contribuir a afrontar con garantías algunos de los problemas que ha traído consigo la DANA.

Nuestros compañeros más reputados en sanidad vegetal, aseguran que los que los principales problemas tras las inundaciones “afectan sobre todo a árboles frutales: asfixia radicular y ataque de hongos del suelo como la fitóctora, que afectan principalmente a zonas bajas del tronco del cuello de la planta”. Para ello,  nuestros compañeros propone medidas como, evidentemente la rápida evacuación de las aguas estacadas y actuaciones fitosanitarias.

En el momento en que se acceda a las parcelas se debe comprobar si el agua  ha llegado a niveles que mojan la parte baja del tronco o incluso el portainjerto o la zona de la variedad, es importante realizar tratamientos fungicidas contra estos hongos ya que las infecciones son bastante seguras. Si se hace en el momento es bastante efectivo, y si no se lleva a cabo con prontitud las infecciones pueden ser irreversibles. En cuanto a la aplicación, han de ir dirigidas al cuello de la planta, ni vía foliar ni radicular, hay que hacer una aplicación tópica del producto mediante pulverización con la concentración establecida en la etiqueta”.

Para Grupo Iñesta

Estas lluvias, además de las pérdidas materiales y personales que hemos de lamentar, han provocado que gran cantidad de agricultores hayan perdido sus cosechas. Quienes han conseguido salvarlas encaran ahora una serie de problemas como las elevadas condiciones de humedad en las zonas afectadas y el aumento de las temperaturas en los días posteriores. Esa combinación da lugar a la proliferación de hongos y bacterias en los terrenos de cultivo.

En las zonas afectadas por el DANA han proliferado afecciones tales como phytophtora, botritys o el mal de cuello. La presencia de estos patógenos pone en peligro la recuperación de los cultivos que ya están dañados por el temporal. Combatir este problema es un gran reto para la agricultura moderna.

Desde Grupo Iñesta se nos informa de que disponen de productos sin residuos que activan el sistema de defensa vegetal, protegiendo el cultivo contra los ataques de hongos y bacterias de una forma eficiente y respetuosa con el medio ambiente. Utilizando estas herramientas, nuestros agricultores en la zona de la Vega Baja están consiguiendo reducir la presión de enfermedades y mejorar el estado de sus cultivos sin tener problemas de exceso de residuos en la cosecha.

La opinión de JISA

Los daños que nos ocupan deben ser evaluados desde varios puntos de vista, ya que intervienen diferentes factores combinados entre sí, como por ejemplo el volumen y tiempo de precipitación, su focalización, la morfología del terreno y los cultivos afectados.

Hay dos tipos de daños: los ocasionados por inundación y/o por arrastre. Cuando las inundaciones prolongadas afectan a cultivos frutícolas de gran permanencia sobre el terreno, como los cítricos, hortícolas o la alcachofa, generan problemas agronómicos generalmente de carácter fitosanitario, como por ejemplo la aparición de Phytophthora spp., Fusarium spp. y demás enfermedades de cuello y raíz.

En el Campo de Cartagena, el arrastre sobre cultivos hortícolas intensivos de «ciclo corto” como la lechuga o brócoli, los daños se centran en la pérdida de planteles y arrastres de líneas de riego, así como desplazamientos de tierra.

En todos estos casos, las plantas se ven sometidas a un estrés adicional. La empresa dispone de líneas de bioestimulantes agrícolas muy eficaces para paliar problemas, ya sea para estimular y potenciar el enraizamiento de las plantas o ayudarlas a reactivar su metabolismo e incrementar su capacidad fotosintética.

Desde ASCENZA hacen balance

Las intensas lluvias que provocó la DANA hace dos semanas en la zona de Alicante y Murcia han dañado sobre todo cultivos de cítricos y de hortícolas: lechuga, alcachofa y brócoli, mayoritariamente.

En este sentido, disponen de productos que producen efectos beneficiosos como son la activación de los procesos fisiológicos de resistencia a condiciones adversas, su potente efecto bioestimulante, la mejora de la capacidad fotosintética y el estado nutricional de la planta.

El procedimiento para restablecer estos cultivos, según los técnicos, es la recuperación tras el estrés sufrido por encharcamiento en los cítricos mediante productos de la firma, que cuentan con potentes propiedades antiestresantes, osmorreguladoras y bioestimulantes. También disponen de preparados que mejoran la capacidad fotosintética de la planta y estimulan la formación de raíces.

Para cultivos hortícolas como la lechuga, la alcachofa o el brócoli, los más dañados, es necesario resembrar las plantaciones con mayores pérdidas y volver a iniciar el ciclo de la siembra para lograr cultivos saneados. En este caso se necesita también introducir los bioestimulantes para acelerar el proceso de crecimiento de los mismos y la formación de raíces.

Hidroten apunta la conservación medioambiental como elemento distintivo

El fenómeno DANA que ha causado recientemente estragos en el sur de Alicante y Murcia ha provocado cuantiosos daños materiales y personales. Esto nos recuerda que vivimos en una zona con riesgo de sufrir este tipo de sucesos de forma cíclica, cada vez más frecuentes y virulentos. Hidroten trabaja por afianzar día a día su posicionamiento como empresa comprometida contra el Cambio Climático, la promoción del ahorro energético, la racionalización del uso y la gestión del agua, la prevención de la contaminación y la protección del medio natural.

Asimismo, la compañía se encuentra en búsqueda activa de soluciones innovadoras que permitan estar a la vanguardia de los estándares ambientales más avanzados. Por ello establece la Política de Calidad y Medio Ambiente que le identifica como una empresa responsable e involucrada en la mejora continua de su desempeño y minimizando el impacto ambiental derivado de su actividad. Prueba de dicho trabajo y compromiso son las certificaciones de empresa como la de Gestión Ambiental y Calidad, entre otras.

Algunos de los productos desarrollados que disminuyen los residuos producidos en su manipulación son los accesorios NOTUB o el Collarín Bisagra, así como productos que optimizan las instalaciones de conducción de fluidos para lograr un mejor aprovechamiento del agua y evitar pérdidas de fluidos provocando contaminación.