Partners08/03/2022

Fondos Next Generation para que los regantes modernicen sus instalaciones: un nicho de mercado para nuestra profesión

Un canal de riego puede tener unas pérdidas de entre un 10 % y un 40%. Estos altos porcentajes permiten generar grandes ahorros si se acometen proyectos de modernización. Lo hacen posible las nuevas tecnologías disponibles, que mediante sistemas informáticos, machine learning y otras herramientas permiten superar el suministro tradicional y gestionar con mayores garantías la escasez hídrica. Regantes e ingenieros agrónomos tienen en su mano generalizar el uso de esta tecnología.

Estos sistemas optimizan el uso del agua de regadío mediante herramientas que permiten regular el uso de las compuertas según la demanda y sin importar que esta se produzca aguas abajo o aguas arriba. Las demandas son introducidas en el sistema informático y evita derrames dentro del canal mediante un sistema de piscinas y compuertas que solo dejan pasar el agua que corresponde a la demanda de ese momento. De esta manera nunca se pierde agua y se evitan los derrames en la parte final del canal.

Machine learning

Esto es posible gracias a la modelización del canal con sistemas informáticos, lo que nos permite conocer la dinámica de ese canal. Sabemos cómo va a reaccionar frente a las posibles operaciones que vamos a hacer; aquí es donde entran conceptos como inteligencia artificial y el machine learning. Tenemos ojos y manos en el sistema. Tenemos todos los elementos que permiten mover el agua y podemos gestionar el recurso como si fuera una red a la demanda presurizada”, asegura Raúl Valls Albert, ingeniero industrial especializado en robótica, informática industrial y automática y smart technologies manager en Regaber, empresa partner del COIAL.

Además de los evidentes beneficios para el medio ambiente y los ahorros que genera, esta tecnología supone una gran oportunidad profesional para los ingenieros agrónomos que trabajan en proyectos de regadío. Es la propia comunidad de regantes quien decide dar el paso o invertir o modernizarse para para mejorar sus instalaciones. Normalmente lo hacen a través de una ingeniería de confianza, cercana, que se encarga de redactar el proyecto de modernización.

Los ingenieros agrónomos, prescriptores

“Las ingenierías tienen que estar al lado de las comunidades de regantes que quieren modernizarse para ser ellas las que hagan ese proyecto. Han de dirigirse al usuario para explicar los beneficios que aporta el aprovechamiento de agua, exponer las ventajas que ofrece la tecnología e incluso elaborar un pequeño estudio económico de lo que puede ahorrar la comunidad si acomete esas inversiones. El papel del ingeniero agrónomo aquí en concreto es servir un poco de prescriptor”, explica Valls.

Los regantes cuentan con Fondos Next Generation para financiar estas obras de modernización. Se pueden solicitar las ayudas a través de distintos ministerios, que van a destinar más de 1.000 millones de euros de estos fondos a la modernización de regadíos. Que no solo permiten ahorrar agua, sino también electricidad. Según Valls, “esta tecnología en concreto está pensada para que funcione en un 100 % con energía renovable –solar en este caso–, no se necesita ningún tipo de energía auxiliar para estos sistemas de transporte de agua”. Un requisito que además es necesario para poder acceder a los fondos Next Generation, que buscan reducir la huella de carbono y que también exigen altos estándares tanto en la construcción como en la calidad de los materiales utilizados.

“La gente joven quiere invertir en modernizar sus infraestructuras”

La actividad de Regaber es frenética debido a la aparición de los fondos Next Generation y la posibilidad de financiar gran parte de la inversión en modernización de regadíos. Lo ilustra Juan José Bellod, delegado de Regaber en la zona de Levante: “Ayer estuvimos en Ciudad Real, hace poco en Zaragoza, y la acogida por parte de los regantes es muy buena. Es cierto que a la gente mayor le cuesta afrontar los cambios, pero en cambio la gente joven sí que quiere invertir en modernizar sus infraestructuras. Además, tenemos que aprovechar esta oportunidad histórica, ya que hace poco no había tecnología para para gestionar. Nuestro trabajo es hacer divulgación de estos sistemas para recoger los frutos a medio plazo”.