Partners26/03/2021

Insectos y microorganismos para degradar plástico agrícola: un proyecto pionero en España

El proyecto AP-Waste estudia la biodegradación de los envases de nuestro partner SIGFITO a partir de insectos y microorganismos.

En la agricultura se generan una gran cantidad de residuos plásticos que el agricultor debe gestionar correctamente para cumplir con la normativa y no perjudicar al medio ambiente. Para dar solución ambiental a este problema nace el proyecto AP-Waste, en el que un grupo operativo investiga cómo obtener la máxima degradación del plástico agrícola a través de insectos y microorganismos.

Esta iniciativa, además de estudiar los distintos tipos de residuos plásticos que se generan en el ámbito agrario, está investigando la biodegradación de los envases de SIGFITO, lo que supondría un gran avance en la valorización de los residuos cuyo impacto económico revertiría directamente en el sector agrario.

Un proyecto pionero en España

Diversos estudios han demostrado que ciertos insectos y microorganismos son capaces de ingerir algunos tipos de plástico. El AP-Waste va más allá en la innovación y usa un proceso biotecnológico de valorización que se basa en la selección de distintos plásticos agrarios y en la aplicación de microorganismos a determinados insectos que, mediante una acción sinérgica, podrán biodegradarlos para obtener biofertilizantes de gran calidad y otros compuestos de alto valor añadido. 

Esta iniciativa, pionera en España, está en fase experimental y pone el foco en la innovación del sector  para la reducción del impacto de los plásticos en el medio rural, potenciando la economía circular y preservando el medio ambiente. El AP-Waste está coordinado por ASAJA y SIGFITO es representante . Además, participan diversos socios como la Universidad Miguel Hernández de Elche, el CSIC y el CEBAS, el Centro Tecnológico ITENE y Repsol. Las empresas subcontratadas del proyecto son la pyme IRIS Technology Solutions, SL, ASETAGA y Proteinsecta. La financiación de AP-Waste es posible gracias a los fondos europeos FEADER y al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).